¿Por qué lloramos cuando estamos tristes y también cuando estamos alegres?
Cuando vemos una película triste o nos dan una buenísima noticia, las lágrimas nos ayudan a procesar las emociones y comunicarles a los demás cómo nos sentimos.
Cuando vemos una película triste o nos dan una buenísima noticia, las lágrimas nos ayudan a procesar las emociones y comunicarles a los demás cómo nos sentimos.
Usar el humor en clase es positivo y ayuda a una percepción más cercana del profesor y una clase más dinámica. Pero no todo vale, hay que saber cómo, cuándo y cuánto valerse del humor en el aula.
La capacidad de resistir cuando nos vienen más dadas solo es cuestión de actitud: la resilencia tiene una base biológica que puede fortalecerse o debilitarse con nuestras experiencias y hábitos.
Los gatos representan mucho más que una simple compañía. Reducen la ansiedad y promueven la empatía y se están convirtiendo en apoyos terapéuticos y en compañeros silentes para el bienestar emocional.
El humor no es ni mucho menos para tomárselo a broma. Además de beneficiarnos psicológicamente, la risa influye positivamente sobre nuestros sistemas cardiovascular, respiratorio, endocrino, muscular, nervioso e inmunológico.
Los estudios indican que vivir en la ciudad se asocia con una mayor actividad de la amígdala, que genera estrés y ansiedad. El exceso de patrones geométricos que se repiten y la falta de espacios verdes podría guardar relación.
¿Por qué nuestro corazón late un poco más deprisa durante el día que durante la noche? Además, los datos epidemiológicos nos muestran un importante aumento matutino de los eventos cardiovasculares adversos.
La investigación sugiere que la psicología desempeña un papel en el desarrollo de esta afección común y extremadamente dolorosa.
Existen infinidad de situaciones en las que nos convertimos en testigos del estrés que sufren otras personas. ¿Es posible que tenga un impacto negativo sobre nuestra salud?
Los diagnósticos de trastornos del neurodesarrollo en menores suelen agravarse porque incumplen las expectativas de sus progenitores y, en ocasiones, desencadenan una respuesta de estrés que se cronifica.