La dependencia energética, el talón de Aquiles de Europa
La sostenibilidad energética depende de tres factores: el impacto ambiental, la economía y la seguridad, fiabilidad y calidad de los suministros. La UE ha descuidado los dos últimos.
La sostenibilidad energética depende de tres factores: el impacto ambiental, la economía y la seguridad, fiabilidad y calidad de los suministros. La UE ha descuidado los dos últimos.
Los ‘eurogames’, juegos de mesa modernos, proponen reglas y dinámicas más participativas y con menos influencia de la suerte. Tanto estos como los clásicos entretienen y enseñan.
La cobertura mediática es muy desigual entre tragedias migratorias y otras desgracias que generan más morbo. Esto revela presiones empresariales, precariedad laboral y narrativas que deshumanizan a las personas migrantes.
La última propuesta para cesar de la explotación de las especies del género ‘Anguilla’, al borde de la extinción, ha sido rechazada.
En la COP26 se han producido progresos graduales, pero no el avance decisivo que se necesitaba.
En los primeros meses del confinamiento se palpaba un fuerte sentimiento de unidad ciudadana que ha dado paso, en la segunda ola de la pandemia, a un ambiente de incertidumbre y desasosiego. ¿A qué se debe este cambio de respuesta ante el SARS-CoV-2?
La Administración, y no las grandes empresas, debe establecer cuándo, cómo y dónde llevar a cabo los proyectos de generación de energía renovable para evitar impactos ambientales irreparables.
Para que el continente pueda hacer frente al cambio climático y desarrollarse económicamente, los países ricos deben reconocer la diferencia de responsabilidades en las emisiones de efecto invernadero y actuar en consecuencia.
El higienismo es la máxima que ha guiado las urbes modernas, poniendo la apertura al sol en el centro de su diseño. Pero las olas de calor extremo obligan a pensar sobre el derecho a la sombra.
La concesión de la Copa del Mundo de la FIFA a España, Marruecos y Portugal tiene mucho que ver con relaciones de poder en el marco de la ya denominada “geopolítica económica del deporte”.