El hecho de que las movilizaciones y la inestabilidad en muchos países latinoamericanos se haya extendido demasiado en el tiempo debe hacernos pensar en cómo algunos gobiernos resuelven sus tensiones. Hay dos opciones: usar la fuerza o usar el diálogo. Perú parece que ha optado por la represión.
Partidarios del presidente electo de Perú, Pedro Castillo, aguardan los resultados de las elecciones el 7 de junio en Lima.
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Llega un periodo de incertidumbre para el Perú, con una alta probabilidad de inestabilidad. El liderazgo de aquellos lideres políticos interesados en el bienestar del país resultará vital para sobreponerse a las posibilidad de que el fujimorismo ignore el triunfo de Castillo.