Lingokids, la popular app de aprendizaje infantil, enfoca la educación teniendo en cuenta la enorme diversidad de intereses, habilidades y necesidades que concentra el colectivo estudiantil.
Para garantizar que sus unidades son aptas para el mayor número de perfiles posible, sus más de 1.600 actividades educativas están diseñadas teniendo en cuenta las particularidades de las personas neurodivergentes.
Adaptar su app para que fuera más neuroinclusiva era, además de un objetivo profesional, una meta personal motivada por las experiencias vividas en las familias del equipo de desarrollo de la app.
Educación dirigida por especialistas
El equipo de LingoKids está formado por un equipo de docentes y especialistas en tecnología y creatividad. Las actividades de su método Playlearning están dirigidas a un público de entre 2 a 8 años y han sido elaboradas en colaboración con un panel que incluye a especialistas en neurodiversidad del Child Mind Institute de Nueva York, y a profesionales de la psicopedagogía, la psiquiatría infantil y la psicología clínica.
Las unidades de la app se auditan regularmente y actualizan según consejos expertos para garantizar un entorno educativo que cubra todas las necesidades de su comunidad usuaria. Asegurarse de que son compatibles con quienes tienen necesidades neurodiversas pasa por pedir opiniones a personas con autismo y a quienes cuidan de ellas.
Eileen Lamb, escritora, presentadora de pódcasts y fundadora del blog The Autism Cafe ha participado en este proceso: “Yo soy autista y tengo dos hijos que están en extremos opuestos de ese espectro. Esta era la oportunidad perfecta para contribuir”, explica.

Aprendizaje inclusivo
La misión de Lingokids es desarrollar capacidades comunicativas para que tus peques puedan dar sentido al mundo que les rodea y progresar hasta alcanzar todo su potencial y afianzar su autoestima en la edad adulta. Para lograrlo, el equipo de la app confía en la inestimable eficacia educativa de la tecnología, siempre, claro, que el tiempo de pantalla se mantenga dentro de unos límites saludables y funcionales.
“Mi hijo Charlie, de 11 años, tiene autismo de nivel 3 y no habla. Se comunica utilizando una app en su iPad”, dice Lamb. “Apps como Lingokids alivian mis preocupaciones relativas al tiempo que mis hijos pasan delante de pantallas. Son interactivas y educativas. Ver a Charlie participando en las actividades de LingoKids me alegra un montón, sobre todo teniendo en cuenta que sus habilidades de juego son limitadas y su capacidad de atención es muy breve”.
En la sección dedicada a contenidos neurodiversos, Lingokids ofrece actividades adaptadas a problemas específicos. Dos buenos ejemplos serían las unidades dedicadas al autismo, que se centran en el desarrollo de las habilidades sociales y en el reconocimiento de las emociones, y las que están orientadas a peques con TDAH, que incorporan movimientos y vídeos dinámicos para mejorar su concentración y atención.
El término neurodiversidad cubre un terreno amplísimo que es difícil abarcar plenamente en una app. Aun así, Lamb afirma que contar con un buen punto de partida es crucial: “Lo que funciona para mi hijo con autismo de nivel 3 no funciona para mi hijo con autismo de nivel 1, y viceversa”, explica. “Por eso valoro el hecho de que Lingokids incluya categorías basadas en niveles”.
Información para progenitores
Lingokids te envía informes de progreso semanales y ofrece recursos que te permiten apoyar a tu peque y participar activamente en su educación.
En su Área de padres, la app incluye consejos para aprovechar al máximo todo lo que ofrece e información detallada acerca de su plan de estudios y sus actividades. Para que ninguna persona se sienta sola ante estos retos educativos, esta sección también da acceso a foros en los que la comunidad usuaria plantea preguntas y comparte experiencias.